LENGUAJE Y COMPOSICIÓN

El conocimiento general que tenemos sobre el área del lenguaje quizás difiere mucho de la manera en que lo propone Charlotte Mason. Lo cierto es, que los primeros años de vida del niño no requieren de un programa formal, pues el ambiente que propone su filosofía educativa, es tan rico desde el punto de vista literario que desde el nacimiento se ve influenciada su habilidad natural para hablar y expresarse.

Las áreas relacionadas a esta área del lenguaje son: Lecciones de lectura, Recitación, Narración, Caligrafía, Copiado, Dictado, y Composición.

La lectura en voz alta, las rondas y canciones tradicionales, el contacto con la naturaleza que abre la puerta al mundo de las descripciones y nuevas palabras, y el resto de actividades que están implicitas en este estilo de vida, son la fuente principal para la formación del lenguaje del niño. Luego, cuando el niño empieza sus lecturas formales, la narración oral, es la base pilar de su proceso hacia la composición o redacción de textos en el futuro. En los primero años, no es necesario que el niño reciba instrucciones formales de ortografía o gramática salvo las que se van dando naturalmente durante el copiado. Es la exposición visual de palabras y la calidad literaria, mientras hace sus lecturas asignadas y libres, que el niño va absorbiendo todo lo que su mente necesita para su futuro aprovechamiento.


Lectura

  1. Serie: Primeras lecciones de Lectura
  2. Recitación (Pronto)

Escritura

  1. Caligrafía (Pronto)
  2. Copiado (Pronto)
  3. Dictado (Pronto)

Composición

  1. Grámatica (Pronto)
  2. Narración Oral
  3. Narracion Escrita (Pronto)


“Introducir a los niños en la literatura es instalarlos en un reino muy rico y glorioso, traer un feriado continuo a sus puertas, presentarles un banquete exquisitamente servido. Pero deben aprender a conocer la literatura mientras tienen contacto con ella desde el principio. La relación íntima de un niño siempre debe ser con buenos libros, los mejores que podamos encontrar”.

Charlotte Mason. Vol 6. Pág. 51